De Abusivos, Dejados y Educados
Pués este post lo traía rondando en mi cabeza desde hace varias semanas pero no había podido darle forma a la entrada, pero el día de hoy encontré las palabras necesarias para rellenar esos huecos que no dejaban madurar el post.
En este mundo existen tres tipos de criaturas: los criaturas abusivas, las dejadas y las educadas. Este último tipo puede ser meta tipo para cualquiera de las otras dos, es decir que existen criaturas abusivas educadas y criaturas dejadas educadas. Pero para fines prácticos agrupemos a las criaturas educadas en su propia categoría.
La definición de estas tres categorías surgen en base a mis observaciones de la conducta humana efectuadas en el transporte público, en el trabajo, escuela y hasta en el hogar. Creo que esta clasificación puede extenderse al resto de lugares donde convivan más de una persona.
Las criaturas abusivas son aquellas que aprovechan cualquier oportunidad para obtener algún beneficio de algún tipo. Biológicamente hablando, esta clase de criaturas tiene una mayor probabilidad de subsistir. Esta clase de criaturas toman como presa a cualquiera de los otros tipos de criaturas. Sienten preferencia por las criaturas dejadas. Un ejemplo claro de esta clase de criaturas son las que se meten en la fila aprovechándose de algún conocido que se encuentra dentro de la fila. Su arma principal es el argumento, suele iniciar una conversación como en el caso de las filas para generar un adhesivo incapaz con el que tiene sujeta a la persona para poder avanzar con ella. También utilizan su habilidad para generar una serie de excusas (el creador de la frase: “el que se fué a la Villa perdió su silla” fué una criatura abusiva), esta criatura cree en la generación espontánea. Si de repente apareció una gorra en el suelo la toman y se la quedan, lo mismo con las carteras y con los objetos que incluyen una leyenda con los datos del propietario original. Otra arma que tienen los abusivos es la intimidación, esta siempre la llevan a cabo alzando la voz o por medio de una mirada. Otra de sus armas suele ser la persuación, siempre logran convencer a alguien de lo que ellos necesitan sin pedirlo abiertamente.
Las criaturas dejadas por otro lado, son criaturas algo imbéciles que les gusta ser presas una y otra vez de las abusivas. Sus sueños húmedos se relacionan de una u otra forma con un abuso. Una peculiaridad de este tipo de criaturas es que sienten cierta atracción por el suelo, simple y sencillamente no pueden dejar de mirarlo. Esta clase de criaturas no confian en lo que hacen, si por alguna razón se les llega a ocurrir una idea nunca la comentan. Si esta idea es muy buena y llegan a sentir cierta confianza en ella, se la comunican a otra criatura (que la mayoría de los casos suele ser una criatura del tipo abusiva) para que le saque un mayor provecho. Estas criaturas no creen en la generación espontánea sin embargo siempre esperan que les caigan las cosas del cielo, pero lo único que les caen son criaturas abusivas. Un ejemplo de estas criaturas son los ancianos en muletas que viajan toda una línea del metro a pie porque son incapaces de exigir el asiento reservado en el que usualmente viaja una criatura abusiva (que la mayoría de las veces) está durmiendo o leyendo un periódico deportivo. También son las criaturas que no dicen nada cuando una persona se mete a la fila, las que ven como su cartera, gorra u otro artículo de su pertenencia mágicamente se convierte en una pertenencia de otra criatura. Sienten consuelo con frases del tipo: “Así lo quizo diosito”, “Es la voluntad de Dios”, “algún día tenía que pasar”. Esta criatura sólo existe para ser comida de criaturas superiores en la escala alimenticia. Su único fin es ser pisoteados, ultrajados y ser aplastados.
Pero existe otra amenaza más fuerte a las criaturas dejadas que las criaturas abusivas. Esta nueva amenaza es otro tipo de criatura y es la criatura educada. La criatura educada es una criatura que conoce términos que las otras criaturas desconocen y se les hacen conceptos tan extraños que son incapaces de entender cuando llegan a conocerlos. Estos conceptos son justicia y moral. A estas criaturas les indignan todas las cosas o acciones que les parezcan injustas. Se creen mártires de algún tipo de causa. Si ven a un viejito en muletas cuyo sexto sentido les indica que va a viajar toda la línea del metro, le ceden su lugar mientras miran con disgusto, enfado y repugnancia a las criaturas abusivas que van sentadas leyendo el periódico deportivo. Estas criaturas no creen en la generación espontánea ni en otro tipo de deidades, sólo creen en su sentido de justicia y lo que es moralmente correcto. Ergo, este tipo de criaturas indirectamente ha dado un arma más a las criaturas abusivas, la siguiente forma de pensar: “para qué, que alguien más lo haga” y les ha quitado un arma a las criaturas dejadas: el reclamo.
A los ojos de una criatura abusiva, los educados son criaturas que los eximen de algún tipo de responsabilidad y a las criaturas dejadas, son uno de esos milagros que esperan que caigan del cielo porque así lo quizo diosito.