Dec 31 2008

Un año que termina y otro que comienza

De nueva cuenta la maquinaria ha dado un giro más a sus engranes y ya estamos listos para comenzar de nuevo con otro ciclo de ese monstruo imparable llamado tiempo. Si bien es una de las épocas más esotéricas del año (ya saben, la ropa interior de color, el usar algo viejo, algo nuevo, algo prestado, etc) yo sólo les puedo augurar que será un año difícil y por lo mismo, les deseo que puedan salir airosos de situaciones complicadas y extrañas.

Mis queridos lectores, a beber sidra en la noche y a brindar porque esos engranes que comenzarán a girar estén bien aceitados para que pueda este año avanzar sin problemas.


Dec 24 2008

Navidad

Así es, hoy es Noche Buena y con eso uno de los eventos tan esperados del año llega a nuestras vidas y me refiero a la Navidad. Si bien es una época en la que hay un montón de gente en las calles, tiendas, banquetas, baños, pista de hielo, restaurants, puestos de tacos, de garnachas y bueno, uno hasta podría levantar una piedra y ver salir a una persona debajo de ella. Es también una época en la que la gente está de mejor humor (es mi percepción, no es una regla), sobre todo hoy en la que las familias se reúnen a cenar y compartir al menos unos minutos de sus vidas juntos.

Hace un año fué una época bastante extraña por sucesos que acontecieron en mi familia. Recuerdo muy bien que ha sido de los años en que nos esforzamos en adornar la casa. Inclusive traicionamos al tradicional arbolito de Naviplastic al que año con año le habíamos sido fieles seguidores. Y uno de esos extraños sucesos fué que unos días antes de Navidad el arbolito azotó el suelo. ¿Cómo pasó? No sé, yo sólo escuché el ruido y ví al pobre árbol tirado en el suelo.

En fin, este año es distinto. Este año está mi familia junta y hasta incluso podemos enojarnos por pequeñeces insignificantes y hacer berrinches sobre las mismas, pero si dan cuenta es un lujo que sólo podemos darnos los que tenemos una Navidad común y corriente sin sucesos extraños o raros.

Así que mis estimados lectores, les deseo una feliz Navidad en compañía de su familia o sus seres queridos. Si celebran la navidad solos, disfrútenla de cualquier forma.


Dec 19 2008

El hombre que se miraba a sí mismo

A mí me gustan distintos tipos de historias, pero es obvio que existen tipos de historias que tienen una mayor preferencia. Tal es el caso de algunos cuentos de ciencia ficción, donde han aparecido temas que los autores han sabido tratar con mucha cautela y lo mismo el arquitecto M. C. Escher en algunas de sus obras y con el tema me refiero a la recursión.

De forma matemática la recursión se define como una función que se llama a sí misma en su definición, esta función debe estar definida para casos base o de otra forma la recursión sería infinita. Ejemplo de ello podría ser la función factorial, que se define como:

F(n) = n x F(n-1)
F(0) = 1

En estos momentos se me viene a la mente la película de 12 Monos (de ahí el nombre del post) y precisamente vengo acordándome de la escena del final debido a que en la estación del metro Pantitlán existe una estación de monitoreo junto a la que paso diariamente. Dentro de la estación de monitoreo se puede apreciar a la persona encargada de monitorear los andenes, pasillos y otros puntos del metro, pero tiene las ventanas de tal forma que es posible ver claramente lo que hace el vigilante. Pero lo interesante es que el vigilante puede ver a quienes lo están viendo. Un ciclo infinito como las manos que se dibujan en el cuadro de M. C. Escher.

Sería interesante una historia de un investigador que se remonta al pasado a investigar un extraño suceso que afecta su futuro, pero conforme avanza la historia se descubre que esa persona es nada menos que él mismo. Ah, que lástima, esa historia ya existe y es de un cuento de Phillip K. Dick (digo, tampoco voy a estar revelando ideas sin algo así como una Creative License).

Lo que sí intento al menos, es pensar en algo que gire respecto a lo siguiente: Un hombre viaja solo en un compartimiento de un tren. Mira por la ventanilla y comienza un monólogo con la pregunta: “Me pregunto si estarás pensando en mí. Y si lo estás, ¿en qué estarás pensando?”, que a su vez la trama gire en una trama recursiva. No, nada tan bizarro como Lost Highway, película de David Lynch que lleva la trama a otro nivel al volverla una banda de Möbius, sólo algo recursivo.

Llegamos a este punto debido a que mañan es cumpleaños de ella y justo me estaba preguntando si estará pensando en mí, si al menos dijera: “pinche César”, “te odio”, algún suspiro y el adivinar qué clase de pensamiento es el que está teniendo, es lo que originó la segunda pregunta. La parte de la recursión fué por que recordé una película de anime en la que la protagonista podía saltar en el tiempo (no recuerdo el nombre en estos momentos, pero prometo escribir sobre esa película) lo que me llevó al cuento de Phillip K. Dick y por último, la idea del vigilante del metro.

Quizás un cuento de un hombre que sufre de paranoia, que se siente vigilado en cada cosa que hace y que conforme avanza la historia se da cuenta de que es él mismo quien se vigila. O quizás la historia de un hombre que se alimenta de las ideas de los demás y que las historias en las que se encuentra mezclado le provocan gases.

Y al final, ¿si pudiera verme a mí mismo, qué es lo que vería?


Dec 16 2008

Irreal

A veces se me hace tan irreal que mi blog llegue a más de 30 visitas. Al principio me emocionaba pensando que me estaba volviendo un blogstar (ja!), pero la realidad es que quien visita mi blog son los bots que me dejan spam.  Como sea, era obvio que iba a perder seguidores por las vacaciones que me tomé de mi blog.

En fin, el domingo pude ver El Sabor del Te, una película que me recomendó Morisato y que como otras películas que me ha recomendado, deja un muy buen sabor de boca. La película dura bastante, alrededor de dos horas sin embargo la película en ningún momento llega a ser hartante u hostigoza, siempre es fluida aunque a veces no se entienda bien a bien lo que está pasando.


Dec 14 2008

Viajes en el tiempo, aliens y más

Era obvio que después de terminar La Insoportable Levedad del Ser buscara otro libro que leer, así que ayer por la mañana me puse a buscar qué otros libros podrían llenar ese vacío que queda entre Pantitlán e Insurgentes y de Insurgentes a Pantitlán que de Lunes a Viernes al ir y regresar del trabajo se hace presente. Esta vez tenía antojo de algo de ciencia ficción y mi búsqueda se enfatizó en los libros editados por Minotauro (ahora de Editorial Planeta) y me encontré con la agradable sorpresa de que ya está a la venta el tomo 4 de Cuentos Completos de Phillip K. Dick. Así que mis ansias y mi hambre de ciencia ficción tenían antojo PhillipKDesco.

Así que ayer me dirigí a mi sucursal del Sótano favorita y cuando pregunté por el espécimen en cuestión, me dijeron que no lo tenían, pero cuándo pregunté por más libros de la editorial salió que realmente sí tenían el libro que buscaba, así que comencé a leerlo. Y como era un sábado y no tenía planes, invité a mi hermana al cine a ver: “El día en que la tierra se detuvo”. En lo que la esperaba leí la contraportada del libro y me llevé una sorpresa, en este volúmen se incluye: “El reporte de las minorías” cuya adaptación cinematográfica me gusta demasiado (Minority Report, con Tom Cruise) y ya no me aguanto las ganas de leer.

Sobre la película debo decir que me gusta más la versión viejita, le comentaba a mi hermana que en las producciones de antaño, se esforzaban más por ponerle trama a la película que en hacer efectos especiales. Y uno se percata porque escucha comentarios como: “pero los efectos están chidos”. Es como ir al teatro sólo para ver el desnudo de un/una actor/actriz famos@ sin importar la obra. Y es que al menos en la película sale Jennifer Connelly (soy fan, lo admito) y de Jennifer a Keanu Reaves, obvio Jennifer.

Yo no recomiendo ver la película en cuestión más que para dominguear, pero en mi caso tengo como cinco películas que aún no veo entre las que se incluyen: El sabor del té, El Imperio, Hannibal el origen del mal, Ikiru y El caballero de la noche (ya la ví, pero quiero verla de nuevo). Así que quien sabe como se ponga mi domingo.


Dec 10 2008

Pequeño diccionario de palabras incomprendidas

Actualmente me encuentro leyendo “La insoportable levedad del ser” de Milan Kundera. Es un libro del que me he enamorado desde que lo comencé a leer. No diré que es un libro que llegó en el momento preciso, pero llegó en un momento en que soy capaz de entender mejor las cosas. Sobre todo por la índole de la experiencia que me han dejado relaciones anteriores.

Algo que me llamó la atención de ese libro fué “El pequeño diccionario de palabras incomprendidas”, una serie de capítulos en los cuales el autor explica distintas situaciones vistas por alguno de sus personajes. Cómo es posible que para uno de ellos, ciertas situaciones son de caracter tan importante en su vida, mientras que para otros, no sea más que una trivialidad. Es una situación que sucede comúnmente y que como el autor explica, hay ocasiones en que las personas relacionadas pueden lograr entenderse con tiempo y paciencia. A veces he creído cuando llego a conocer a alguien que llego demasiado tarde a su vida, pero es eso, es ir conociendo ese diccionario para poder entender y de alguna forma, generar más palabras a ese diccionario.

Pués por lo mientras, a terminar de leer ese libro, yo creo que quizás el día de hoy podré leer el final. Es curioso, pero no puedo darme una idea de cómo pueda terminar.


Dec 8 2008

Uno corto

Mientras doblaba mi ropa se me ocurrió una pregunta, es como si estuviera en ese momento en que las mentes se conectan y puedes escuchar los pensamientos de alguien y los haces tuyos. Así fué como surgió la pregunta: “¿Qué forma tiene tu alma?” Y era obvio que lo que se me vino a la mente fué escribir algo alrededor de esa pregunta. Denle click para leer lo que escribí.

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Dec 4 2008

D.F. I Love You

Es curioso, antes de que se fuera un compañero de trabajo, puso una canción de LCD Soundystem: “New York I Love You, But You’re Bring Me Down” y creo que adaptándola un poco, podríamos tener la versión “D.F. I Love You, But You’re Bring Me Down”. Y es que con sólo voltear puedo tener una vista urbana exquisitamente rica y deleitarme con los sonidos típicos de la ciudad.

Justo ayer celebrando el cumpleaños de Abraham, las visitas que tiene en su casa (personas de la tierra del oso Yogui) quedaron cautivados por los sonidos de esta ciudad, tanto la señora de los tamales como el del gas. Y bueno, también recordé el disco de Wakal: Pop Street Sounds, que hacen distintos remixes con sonidos de la ciudad. Existen algunos bastante curiosos como “Show Merolico”, “Casa Hogar: México D.F.” y bueno, muchos más.

Pués es tiempo de ir a participar en esos sonidos urbanos de cada día. Iré a disfrutar del “Señores pasajeros permitan el libre cierre de puertas”.


Dec 2 2008

Ese vacío que queda

Esta entrada la escribo sin esperar comentarios, sólo la escribo porque quería plasmarlo en algo. Igual podría quedarme con la idea y no escribirlo nunca, pero no es el caso. La escribo porque en cierta forma quería decírselo pero las circunstancias, así como la ocasión lo impidieron.

Aún recuerdo la primera vez que la ví, fue bastante peculiar llegué temprano y esperaba que llegara. Cuando la ví, la primera impresión que tuve fue la desconfianza con que miraba todo, creo que podría decirse que hasta un poco de miedo. Pero bueno, quién no me iba a tener miedo. Me costó trabajo acostumbrarme a su acento. Esa vez fuímos a la cineteca, la película ya había comenzado cuando entramos a la sala. La sala estaba oscura y buscabamos lugares, a lo lejos pudimos divisar dos y nos dirigimos hacia ellos. Si existiera un momento que definiera cuando me gusto, sería en este momento. Ella tomó mi mano, sin miedo y con firmeza y no la soltó hasta que llegamos a los lugares. Quizás no se percató pero me quedé observando mi mano recordando la sensación de su mano agarrando la mía.

Yo aún tenía ciertas dudas por cómo avanzaba la situación, creo que iba muy rápido (y que lo diga yo es decir mucho), pero cuando supe lo que ella sentía fue porque comenzó a tener síntomas de gripe. Recuerdo que me tomaba de mi mano como si de ella dependiera su vida.

Igual podría escribir más y más sobre esto, pero poco a poco a lo largo de este mes esa mano que con firmeza tomaba la mía, poco a poco se fue soltando y ahora sólo queda la sensación de vacío… Y el recuerdo de su mano tomando la mía.